Antes de contratarA cualquier proveedor, no sólo a este

Del encargo al sitio, paso a paso

Qué tienes que traer, qué sale de la conversación de alcance, cómo avanza el plazo y qué revisar en un contrato de desarrollo web. Sirve aunque termines contratando a otro.

Lo que tienes que traer

Con esto alcanza para empezar

01

A qué se dedica el negocio

En tus palabras, como se lo explicarías a un cliente nuevo. No hace falta un documento formal: la descripción de una persona que conoce el negocio vale más que un requerimiento escrito por alguien que no.

02

Qué tiene que lograr el sitio

Que te escriban, que te encuentren, que compren, que dejen de llamarte para preguntar lo mismo. Es la pregunta que decide el nivel, las secciones y hasta dónde va el diseño.

03

Los textos e imágenes que ya existan

Folletos, publicaciones de redes, fotos de producto, el menú, la lista de servicios. Material que ya usas y que ya sabes que funciona; casi nunca hace falta empezar de cero.

04

El logotipo, si lo hay

En el mejor formato que tengas. Si no hay logotipo, se puede resolver, pero conviene decirlo desde el principio porque cambia el arranque del diseño.

05

Quién contesta el correo

Cuántas cuentas necesitas y quién las va a usar. Define el nivel tanto como las secciones, y es lo que más se olvida al cotizar.

06

Quién decide

Quién aprueba el diseño y quién puede pedir cambios. Cuando no queda claro desde el inicio, el proyecto se alarga por revisiones y no por desarrollo.

Cómo avanza

Qué pasa, y cuándo empieza a correr el reloj

  1. 1

    Conversación de alcance

    Sale por escrito: qué secciones, qué funciones, qué queda fuera y en qué nivel encaja.

  2. 2

    Un rango, no un número

    Antes de tener el alcance completo, cualquier cifra exacta es una adivinanza. El rango sí se puede dar.

  3. 3

    Reúnes los requerimientos

    Textos, imágenes, accesos, decisiones. Este paso depende de ti y es el que más suele demorar.

  4. 4

    Ahí arranca el plazo

    Las tres, cuatro o cinco semanas se cuentan desde que está todo, no desde la firma.

  5. 5

    Diseño y cambios

    Lo que no estaba en el diseño inicial suma tiempo. No es multa: es trabajo no contemplado.

  6. 6

    Entrega y capacitación

    Se te enseña a usarlo, para que un cambio de texto no dependa de terceros.

El reloj

Cuándo empieza a contar el plazo

Es la confusión más común de todo el proceso, y la causa más frecuente de que un proyecto parezca retrasado cuando no lo está.

  • No empieza al firmar Firmar no arranca el plazo. Lo que lo arranca es tener todos los requerimientos de tu lado.
  • Depende de ti más de lo que parece Textos, imágenes, accesos y decisiones. Ese tramo no lo controla el proveedor y casi nunca aparece en una cotización.
  • Los cambios no previstos suman Lo que no estaba en el diseño inicial agrega tiempo de desarrollo. No es una multa: es trabajo que no se había contemplado.
Dos líneas de tiempo apiladas que arrancan las dos en la firma. Arriba, «lo que se supone»: una barra continua de principio a fin. Abajo, «lo que ocurre»: el tramo entre la firma y los requerimientos completos aparece apagado y rotulado «esta espera depende de ti», y sólo a partir de ahí la barra se destaca en color.

Úsalo con cualquiera

Qué revisar en un contrato de desarrollo web

  • De quién es el sitio al terminar

    La pregunta más importante y la que menos se hace. En los modelos con mensualidad, es habitual que la propiedad quede en el proveedor salvo compra. No es malo; es distinto, y cambia por completo la comparación entre dos cotizaciones.

  • A nombre de quién quedan dominio, alojamiento y correos

    Que estén a tu nombre con acceso para el proveedor es lo sano. Al revés, no puedes cambiar de proveedor sin permiso de tu proveedor actual, y eso se descubre tarde.

  • Qué cuenta como modificación incluida

    Pide un ejemplo concreto de algo que sí entra y de algo que no. “Cambios ilimitados” casi siempre quiere decir cambios de texto ilimitados, y rehacer la estructura de una sección es otra cosa.

  • Qué pasa si no renuevas

    Pregunta explícitamente si el sitio se apaga y si se pierden los correos. Si tu correo de trabajo vive en ese dominio, la respuesta a esta pregunta es un asunto de continuidad del negocio, no un detalle del contrato.

  • Qué te entregan el último día

    Archivos, accesos, base de datos, instrucciones de publicación. Un contrato sin cláusula de salida no es un servicio: es una dependencia.

  • Qué no incluye

    Redacción de textos, fotografía, alta de productos, campañas. Que estén fuera es razonable; que aparezcan como sorpresa a mitad del proyecto, no.

  • Quién redacta los textos

    Casi ninguna cotización de desarrollo web la incluye, y casi ningún cliente lo sabe hasta que le piden los textos. Pregúntalo explícitamente: si corre por tu cuenta, es trabajo tuyo que hay que agendar, y es la causa más común de que un sitio quede listo y sin publicar.

  • Qué pasa con las fotos

    Lo mismo que con los textos. Si no hay fotografía propia, las opciones son contratarla, usar banco de imágenes con licencia, o diseñar el sitio para que no dependa de fotos. Las tres son válidas y las tres cambian el presupuesto, así que conviene decidirlo antes y no durante.

¿Ya tienes claro qué necesitas?

Con la descripción del negocio y qué tiene que lograr el sitio basta para arrancar la conversación de alcance.